Del Fango der la Vergüenza al Palacio de Mi Propósito

         

           Ojos cristalinos por el sudar de mis ojos hoy consumen mi alma. Fracasado me he sentido ya por tantos años. La pena y el remordimiento consumen mi alma. Decisiones mal tomadas, palabras que jamás podré borrar de la pisara del tiempo. Es el crecimiento adquirido en la crucifixión del “yo”; del querer ser lo que no soy y de ser lo que no quiero ser. Circunstancias de la vida que reflejaron el bochorno de la realidad de la vida manifestada en el viejo hombre en mí.  Esclavo del pasado sería sin Cristo; condenado por eternidad por actos rebeldes en contra de lo establecido por Dios como bueno y justo.

        Sin Cristo en nuestros corazones somos nada. Sin Cristo en nuestros corazones seriamos como perros muertos en la carretera; descompuestos y putrefactos en nuestro orgullo y en las consecuencias de nuestra arrogancia. La vida tiene formas de enseñarnos si es que queremos aprender. La vida tiene formas de humillarnos y de llevarnos a mirar para arriba a un Dios que es justo, verdadero e incomparable en sus formas.

        Muchos se encuentran cómodos, manejando carros lujosos, viviendo en el lujo de la materia, sin preocupaciones y una apariencia de bienestar. Mas los tiempos vienen en formas de tormentas sorpresivas, cuando todo parece estar en su perfecto lugar. El tiempo viene pronto cuando lo que hacemos será probado por la fortaleza de los vientos de la tribulación y el problema y por el fuego  consumidor de la disciplina de Dios. El amor de Dios se manifiesta en el azote brutal de su mano en contra de nuestras formas mundanas de vivir. Dios viene a nuestro encuentro cuando hacemos de, “A mi Manera”, el himno de nuestros corazones y la canción predilecta de nuestras almas.

        Mas hoy Dios levanta mi cabeza, mis ojos están fijados en los montes de la esperanza santa que solo encontramos en Cristo. Sí, he fallado, sí he experimentado dolor; parte de dicho dolor ha sido el resultado de mis propias acciones. Mas que se entere el sereno de la mañana, el calor de día y aún las tinieblas de la noche… ¡Dios me ha restaurado!  Que entone la guitarra, que la melodía sea decorada con las notas del piano y el violín; que se preparen los tambores y que suene la trompeta fuerte antes de anunciar la voz del cantante. Vengo armado de devastación masiva en contra de Satanás y de su reino. Con el lápiz y el papel que documentan la inspiración de Dios en mi vida… azoto al que vino a robar, matar y destruir lo que Dios me dio por herencia. Con la unción de uno que clama en el desierto abro mi boca. Con mi voz predico su Palabra; con mi voz enseño Sus misterios y con mi voz le canto al que es Digno de toda alabanza. ¡Gloria a Dios! Anuncia mi alma. Que se prepare el mundo por lo que hará este vaso de barro para la gloria del Dios de los espíritus, el Dios de las luces, el Poderoso, el Terror de las naciones y a el que he reconocido como  mi Pronto Auxilio.

        Dios ha rescatado mi alma del fango de la depresión y de las acusaciones de los crueles que pasan juicios sin perdón ni misericordia. Dios ha rescatado mi alma de la falta de esperanza. Dios ha rescatado mi alma del fango de la vergüenza y  hoy me sienta en el palacio de mi propósito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: