“Estad Quietos y sabed que YO Soy Dios” Salmos 46:10 Por el hermano Charles Couret

 
¡Qué palabra tan tremenda y al mismo tiempo tan fuerte!
 
EL salmo se inicia con una sentencia fuerte: Él es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Sí, tribulaciones, aquél tiempo en que todo parece oscurecerse, en que los problemas se levantan como olas gigantescas queriendo hundirnos!  Y aquí estamos otra vez, en medio de pruebas, de problemas, de dificultades… y ¿Cuál es la Palabra de Dios para nosotros en medio de este tiempo difícil?
 
Estad quietos, y sabed que yo soy Dios.
 
Dos mensajes. Dos órdenes. Estar quieto y saber.
Una depende de la otra. Solamente cuando me aquiete sabré que Él es Dios. Mejor dicho, solamente cuando me aquiete podré conocer a Dios.
Dios desea revelarse a mí, quiere revelar su Poder, su gracia, su sabiduría.  Él desea manifestar su Soberanía y Poder en nuestras vidas, sin embargo para que eso suceda, debemos primero aquietarnos, tranquilizarnos.
 
Pero, ¿cómo quedarme quieto cuando todo está derrumbándose a mis pies y todo parece fuera de control?
¡Exactamente esa es la orden de Dios: Aquiétese… Pare de hacer lo que siempre hace! Pare de hacerlo “a su manera”, esas formas humanas que nunca resultan para controlar la situación  y deje que YO actúe!
 
Si Dios nos pide que nos estemos quietos, es porque somos personas inquietas, personas que estamos siempre “haciendo” algo, reaccionando, buscando “nuestros caminos” para solucionar los problemas…  Esta orden es una palabra de BASTA! Es hora de dejar que Dios actúe! Tal vez te pregunte: ¿de qué forma he impedido que Dios actúe en mi vida?   Muchas veces, cuando nos levantamos en medio de las tribulaciones e intentamos mantener el control de las cosas y personas a través de nuestras artimañas, estamos impidiendo que Dios actúe.  Cuántas veces en medio de una crisis no nos quedamos noches enteras pensando en “formas” de solucionar los problemas? O cuántas veces pensamos en argumentos que podríamos usar contra personas que se habían levantado contra nosotros?
Y aquellas veces en que maquinamos planes para conseguir lo que queríamos?
Manipulaciones, sí, todas esas son manipulaciones, formas humanas de mantener el control, impidiendo la actuación de Dios.  La palabra manipular viene de la raíz “manipulare” que significa mantener el control en la mano.  Las manipulaciones son todas esas “mis maneras” bien nuestras de “actuar” en medio de las crisis.
Paremos un poco, y pensemos cuántas veces en nuestro matrimonio, en nuetro hogar usamos esas manipulaciones para conducir nuestras relaciones?  Cuántas veces usamos esas “artimañas” para intentar manipular a nuestros maridos, a nuestros hijos e hijas para que hicieran o dejaran de hacer aquello que nos hería o molestaba tanto?
Y hoy, cuando ya no hay más espacio para esas “artimañas”, llegamos delante de Dios y clamamos, muchas veces incluso murmurando, diciendo: Por qué me abandonaste Señor? Por qué me dejaste en medio de la crisis?  Pero Dios nunca se apartó, nosotros nos apartamos de él, y buscamos nuestros propios caminos, nuestras propias soluciones humanas, imperfectas.
Dios está siempre dispuesto a auxiliarnos en las tribulaciones, siempre…  una de las cualidades de su carácter revelada por medio de su nombre Jehová Shammah es esa: Él está ahí.  Él siempre está presente, siempre está atento a nuestra necesidad.  Él jamás negara ayuda a uno de sus hijos, porque es auxilio pronto en medio de las tribulaciones. Sin embargo, ese socorro se hará real en nuestra vida cuando seamos obedientes a la orden de Dios en medio de la crisis: Estad quietos.  Solamente cuando abandonemos esas nuestras prácticas de manipulación y entreguemos el control TOTAL a Dios, es que podremos ver su PODER actuar en las regiones espirituales a nuestro favor. Amados, vale totalmente la pena depositar el control de nuestras vidas y de todas las situaciones a Dios!
Nunca nadie se arrepintió ni se arrepentirá jamás de haber confiado en Él!  ÉL es totalmente confiable pues Él es perfecto, nunca falla, es Justo.  Por lo tanto, debemos dejar el querrer controlar  y entregar el control a ÉL, para que Él reine y veamos su gloria siendo manifestada en nuestras vidas. Descansemos en el Señor! Pare de luchar! Pare de actuar a su manera!  Pare de darle “ayuditas” a Dios!  Entregue todo, descanse y espere!… Conozca a Dios!  Sepa quien es él!  Pruebe la bendición de descansar en Él!
Aquiétese! Y entonces conocerá el Poder y la Soberanía de Dios en su vida y en su circunstancia!
 
Dios le bendiga!  “Felicidades en el 2011”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: