De Tu Corazón al Mundo

“Palabra para los Hispanos en Jacksonville”

Por más de cincuenta años grandes profetas han profetizado sobre la forma en que Dios utilizará a los hispanos aquí en los Estando Unidos. Dios tiene algo grande para nosotros aunque hoy día no se nos preste mucha atención. El problema ha sido y continúa siendo, que Satanás ha hecho un buen trabajo en mantenernos divididos. Muchos han caído en la mentalidad de construir su propio reino y se han olvidado de la importancia de la unidad   y del amarnos los unos a los otros. Hemos creado nuestras propias doctrinas y hemos permitido que nuestras diferencias doctrinales reinen sobre los mandatos de la Palabra de Dios. Hemos sido celosos en proteger nuestras doctrinas, mas hemos descuidado el proteger nuestra hermandad.

Hermanos, tengamos cuidado de querer alcanzar nuestra ciudad para Cristo olvidándonos de los requerimientos básicos de la vida en Cristo. Sin caer en la mentalidad de llegar a ser perfectos antes de ministrar; lo cual es una trampa del diablo para ahogar la predicación del evangelio, el Cristiano tiene la responsabilidad de morir al “Yo” cada día. Nos preocupamos tanto por hacer tantas cosas; predicar aquí, predicar allá, anunciar esto y lo otro, que nos olvidamos de ciertos principios básicos del vivir Cristiano.

“Toda amargura, y enojó, é ira, y voces, y maledicencia sea quitada de vosotros, y toda malicia: Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.”  (Efesios 4:31-32)

Estos versos bíblicos de Efesios 4:31-32 nos animan a quitar de nuestras vidas ciertas cosas y a vestirnos de otras.

  1. 1.    Quitémonos la amargura: Una persona amarga es una persona herida. Este es un tipo de persona con dolores y penas que no han sido resueltos en su corazón. Una persona amarga no es feliz y no desplaza felicidad. Su amargura se refleja en sus rostros y dicha amargura se manifestara en su ministerio y en su forma de compartir con otros. La amargura no nos deja confiar en nadie y nos convierte en persona fácilmente ofendidas. ¿Crees tú que el mundo desea rodearse de una persona amargada de la vida? ¿Crees tú que una persona amarga pueda trabajar en equipo o promover unidad en el cuerpo de Cristo?
  2. 2.    Quitémonos el enojo: La amargura desplaza el enojo. La persona enojada es una persona la cual está molesta por algo que se ha hecho en su contra o en contra de otros. No necesariamente tiene que ser verdad; mas si ellos han percibido que algo se hizo en su contra el enojo encuentra terreno para crecer. Es un disgusto o enfado. No toma mucho tiempo para que podamos ver, en nuestras reuniones, los que están enojados. El enojo es una de las armas poderosísimas del diablo en su intento de mantener al Cuerpo de Cristo separado. Nadie quiere compartir con alguien con el cual tengamos sentimientos de molestia, incomodidad, irritación, etc.
  3. 3.    Quitémonos las Griterías: El gritarle a una persona es producto directo del enojo. Si había algún tipo de duda de tu amargura y enojo, al gritar abrimos nuestra boca para mostrar lo que verdaderamente está en nuestro corazón. La acción de gritar no es el pecado; podemos decir muchas cosas gritando; pero el problema es que nos estamos gritando los unos a los otros y no nos estamos escuchando. Cuando nos gritamos los unos a los otros nadie está escuchando a nadie. Con el grito declaramos que no nos importa lo que el hermano o hermana tiene que decir y declaramos nuestro deseo de humillar y destruir al hermano con nuestras palabras.
  4. 4.    Quitémonos la Maledicencia: La maledicencia es una calumnia, murmuración y literalmente un chisme en contra del hermano o hermana. El chisme está acabando con el Cuerpo de Cristo. Nos estamos mordiendo los unos a los otros con nuestras lenguas. La maledicencia es diabólica porque no tiene ningún tipo de intención de buscar reconciliación o el bienestar del hermano del cual estamos hablando; la intención es destruir y desacreditar a esa persona. Aún cuando lo que se dice es cierto, si se dice con la intención de destruir, no carga el Espíritu de Dios.
  5. 5.    Quitémonos la Malicia: Otra palabra para malicia es traición. La traición a Cristo fue lo que vendió judas por apenas treinta monedas. Después de sufrir una ofensa, permitir la formación de raíces de amargura, manifestar el enojo a través de las griterías y rehusar el escucharnos, levantar calumnias en contra de nuestros hermanos en Cristo… ¿Qué nos queda? Nos que la traición abierta. Tenemos que entender que cada ves que nosotros hacemos esta serie de cosas que la Biblia nos ordena quitarnos, estamos traicionando no tan solo a nuestros hermanos en Cristo, mas también a Dios. Con la traición, así como Judas, declaramos abiertamente que no pertenecemos al mismo equipo  y rehusamos a ser identificados con esta o aquella Iglesia. La malicia nos lleva a hacer más profundas las heridas de nuestra división y son esas heridas las que el mundo puede ver. El mundo ve sus propias heridas producto de las puñaladas en las espaldas que han recibido y se preguntan ¿Para qué ser parte de ese grupo si sus heridas son aún más profundas que las de nosotros?

 

“…Antes sed los unos con los otros benignos, misericordiosos, perdónandoos los unos á los otros, como también Dios os perdonó en Cristo.”  (Efesios 4:32)

 

Antes de todo lo demás; mientras el Espíritu Santo te quita toda la basura del “Yo”, no te quedes vacío:

  1. Seamos Benignos: Seamos Apacibles, humildes, mansos y obedientes. Muchas veces preferimos títulos y grados académicos; mas Dios nos pide en este día que seamos benignos. Pon tu ministerio a un lado y prefiere escuchar sobre lo que el hermano está haciendo para Cristo. ¿Acaso es tu gloria o la gloria de tu hermano lo que cuenta?
  2. Seamos Misericordiosos: La misericordia es lo que detiene el juicio y el veredicto de culpable con el eterno castigo que todos merecemos. Entendemos la misericordia cuando entendemos la magnitud con la cual necesitamos la misma. Sin este ingrediente, nunca podremos caminar en unidad. Muchos nos hemos pasado gran parte de nuestras vidas juzgando a otros; Dios nos pide que extendamos misericordia. La misericordia fluye de un corazón benigno, un corazón humilde que reconoce su necesidad en Cristo. La misericordia apunta a nosotros mismos y cuando entendemos toda la misericordia que Dios nos ha dado, no nos queda otro remedio que extenderla a otros.
  3. Perdonémonos los Unos a los Otros: ¡Cuánta falta nos hace el perdonar! Sin el perdón la restauración y la reconciliación se hacen imposible. ¡El perdón es clave! En este verso la Biblia nos anima a perdonar de la misma forma en que Dios nos perdonó. Cuando consideramos la magnitud del perdón de Dios estaremos más dispuestos a perdonar. El perdón, como pueden ver, fluye de la misericordia.

 

Hermanos, no estamos hablando de ser perfectos; estamos hablando de morir al yo, a las agendas personales, a las relaciones formadas por conveniencia y al odio. No estamos hablando de ponernos máscaras de una falsa santidad, mas de remover las mismas, de mostrar sinceridad y transparencia y de levantar y exaltar a Cristo. El mundo no necesita el exaltamiento de una contaminada doctrina y una forma estructurada de llevar un servicio de Domingo. Si vamos a pelear por algo; si vamos a luchar por algo valioso, luchemos por mantenernos conectados. Hablémonos, animémonos, dejemos de pretender lo que no somos o de predicarnos o de tratar de impresionarnos los unos a los otros. Compartamos con los hermanos que laboran en otras áreas de la ciudad. Reunámonos aún, una ves al mes, sin agendas; solo para conocernos, apoyarnos y para comenzar  a destruir las gigantescas paredes que nos dividen. Comienza con tu corazón, ahí es en donde comienza la obra. De tu corazón a tu familia, de tu familia a tu vecindario, de tu vecindario a tu ciudad, de tu ciudad a tu nación y de tu nación al mundo.

2 comentarios to “De Tu Corazón al Mundo”

  1. hola pastor angel gracias x aberme mandado este bolg fue de bendicion para nuestra famylia ke dios los bendiga x siempre

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: